lunes, 12 de septiembre de 2011




Pensar que todo ser humano quiere tocar el cielo con las manos, y yo lo estoy abrazando.
Un parche para mis heridas, la cima en la montaña de la vida: Lo encuentro todo en su sonrisa. Y he sentido en la vida mil emociones distintas. Pero, juro, ninguna llegó tan lejos en mi alma. Y es el ángel que le escapó a Dios de las manos y a la tierra ha venido a parar. Es peligroso mi mundo, pero te voy a cuidar. El sueño que no fue soñado, el hombre que nadie se ha imaginado, me encierra en su sitio encantado. Y es el ángel que le escapó a Dios de las manos y a la tierra ha venido a parar. Es peligroso mi mundo, pero te voy a cuidar.