
Hoy me siento que puedo hacer todo, hoy la luna me invita a seguir. Y él esta sentadito en el limbo, diciéndome donde no hay que ir. Ciegamente confío en su mano y mi sol ahora empieza a salir, que me atrevo a voltear los gusanos que no dejan crecer mi jardín. Y la vida se acuesta a mi lado y con ella me empiezo a reír. Y ahora sueño que voy caminando por todas las cosas que faltan vivir y sentir, yo y mi jardín. Que barato decir que es extraño, no tocarte y sentirte hoy aquí. Menos mal que yo entiendo mi tiempo y lo espero sin mucho pedir. Mis amigos revuelven la olla, donde puse mi mejor perfil y me sobra con verlos bailando, festejar para sobrevivir.